lunes, 8 de abril de 2013

Papá, ¿por qué somos... traductores?

Plantearse por qué uno es de un equipo de fútbol y no de otro no sorprende a nadie y menos cuando se trata de un equipo que, por lo general, le da más disgustos que alegrías a su afición.
Ser de un determinado equipo es sentir los colores de una manera intensa y al margen de las victorias o las derrotas. Es identificarse con una ideología y pertenecer a un grupo que se distingue del resto con unas características claras.
 
Algo muy distinto es cuando uno se pregunta por qué somos traductores. Mucho me temo que en este caso no entran en juego componentes sentimentales, locales ni heredados. No. Somos traductores porque somos necesarios.
No cabe duda de que para ser traductor tiene que existir un componente vocacional: un amor por los idiomas y la escritura, un interés por las culturas, una curiosidad por las cosas, etc. Pero lo que es indiscutible es que la traducción es una necesidad, no una afición.
 
Ciertamente, estamos viviendo la era de la globalización y de las comunicaciones.  El avance abrumador de las tecnologías y el nacimiento de las nuevas vías de comunicación tales como las redes sociales acercan más que nunca a los habitantes de las diferentes partes del mundo. Las noticias vuelan de un lado a otro del planeta en tiempo récord.
 
Rotas las barreras físicas, el único obstáculo que impide que una noticia llegue a todos los rincones del mundo es el idioma. Porque una cosa es que la noticia llegue y otra muy distinta es que el receptor la entienda tal y como la ha querido transmitir el emisor, sin transferencias, ni omisiones.
 
En palabras de Mario Merlino, traductor y presidente de la ACETT, “La lengua no sólo transmite un mensaje puntual; transmite, además, una concepción del mundo y es, en tal sentido, un instrumento óptimo para mejorar la convivencia, estimular el diálogo y respetar la diversidad y comprender las diferencias entre los seres humanos.”
 
Así las cosas, la traducción desempeña un papel crucial en esta fase de globalización internacional en la que estamos inmersos. Ésta ya no es sólo el proceso de traducir palabras, sino que ha evolucionado en la transformación del sentido y de las intenciones.
Existen indicios a lo largo de la historia que demuestran que algunas guerras se iniciaron por una mala interpretación de las palabras y que ciertas relaciones comerciales se fueron al traste por un fallo en la comunicación.
 
Miremos donde miremos, la traducción está presente en todos los ámbitos de nuestras vidas.
Veamos a continuación algunos ejemplos sobre la importancia de la traducción en distintos campos.
 
 
- Multinacionales: Las empresas que operan en diferentes países necesitan traducir cada día toneladas de información en forma de proyectos, contratos e informes que envían y reciben de otras compañías.
 
 
- Ministerio de asuntos exteriores de una nación: Resulta impensable concebir un gobierno aislado del resto, siendo la diplomacia internacional un pilar fundamental en el mundo actual. Compartir ideas, entablar negociaciones y estrechar lazos entre diferentes países sólo es factible a través de la traducción.
 
- Difusión de la literatura: Éste es de hecho el origen de la traducción y uno de los ejemplos más claros de que la traducción en la literatura es absolutamente imprescindible lo encontramos en la Biblia puesto que se ha comprobado que en aquellos pueblos en los que se tradujo a la lengua autóctona o vernácula del pueblo, el cristianismo ha sobrevivido. Sin embargo en aquellos otros pueblos en los que no se tradujo, la Iglesia no existe.
 
- Intercambio cultural: Precisamente a través de la difusión de la literatura, entre otros, las diferentes culturas han podido expandirse más allá de las fronteras de cada país. El académico García Yebra, en el discurso que ofreció cuando ingresó en la Real Academia recalcó el papel que ha desempeñado la traducción en la formación de la cultura occidental y afirmó que “La traducción ha sido acaso el más importante procedimiento para la propagación de la cultura”.
 
- Cine: Además de la literatura, el séptimo arte ha permitido difundir las culturas y transmitir ideologías a los espectadores de todo el mundo. Precisamente en España podemos presumir de tener unos traductores audiovisuales así como unas empresas de doblaje y subtitulación excelentes.
 
 - Traducción técnica: En este proceso de internacionalización, la traducción técnica es cada vez más relevante debido a las importaciones y las exportaciones. Para cada producto que se comercializa en otro país deben traducirse manuales, instrucciones, guías, etc.
 
- Turismo: Cuando un país es capaz de proporcionar a un turista, además de los atractivos propios de cada región, las diferentes  informaciones en el idioma de éste, está añadiendo un plus que va a ser determinante para que los viajeros se animen a visitarlo. Facilitar la comunicación al turista a través de la traducción le aporta seguridad y confianza e incrementa su atractivo turístico.
 
Para concluir, recordamos las palabras del intelectual George Steiner, según las cuales “Sin traducción habitaríamos provincias lindantes con el silencio”.
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